Flamenco en Málaga
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Oleo de Guillermo NarbonaPEÑA JUAN BREVA: FUNDAMENTO FLAMENCO 

PROCLAMACIÓN DE PRINCIPIOS

Reunidos en Málaga, nosotros, los componentes de la Peña Juan Breva, proclamamos como base y fin de nuestra institución, y directriz decidida de nuestra conducta en común, el contenido de la siguiente regulación, a la que prometemos perenne fidelidad.
Primer Punto.- Estudiar e investigar con ambición científica sobre la materia que, con mayor o menor propiedad, comprende la denominación “cante flamenco”, incluida su proyección al “toque” y al baile.
Segundo Punto.- Mantener este arte en toda su pureza e integridad, denunciando lo malo y luchando contra adulteradores y contra innovadores o creadores no afortunados.
Tercer Punto.- Fomentar la afición al arte flamenco, haciendo que se le conozca más y mejor; que del conocimiento nace la apreciación.
Estos tres puntos, en expresión sintética, componen el lema de la Peña Juan Breva, triple postulado que, siempre referido al cante, dice así:

SEGUIR APRENDIENDO
VELAR POR LA PUREZA
PROPAGAR ENSEÑANDO

Así es la primera página de los estatutos, sus puntos básicos, los que han dado fundamento a esta peña conocida por todos los amantes del flamenco: la Peña Juan Breva.
Primera peña flamenca fundada en España, fue oficialmente constituida el año 1958. Por ese tiempo, sus fundadores aún se reunían arriba de un bar que había en calle Granada llamado Casa Luna en torno a un hombre cabal e integro llamado Francisco Bejarano Robles, persona amable que, sin presumir de culta, ¡cuánto lo era! 

D. Francisco, el escritor que firmaba bajo el seudónimo de “Paco Percheles”, investigador, archivero municipal y persona querida y admirada por todos los malagueños, fue elegido primer presidente de la Peña Juan Breva.  Con anterioridad , allá por el año 1948, ya propiciaba reuniones en Casa Prada, taberna señorial que había en calle Molina Larios y, aunque fueron unos tiempos difíciles, la entrega, la dedicación y el compromiso de los reunidos en velar por el flamenco influenciaría decisivamente en el auge que, años después, alcanzó. 


Antonio Chaneta, visto por Guillermo NarbonaEn tiempos de la presidencia de Antonio Chaneta establecen su sede en el número 2 de Callejón del Picador. Desde aquel “chiti” lleno de solera, con sus desniveles rebosantes de arte, llegaba la Edad de Oro de la Peña Juan Breva. Y era durante la presidencia de José Luque Navajas, abogado de prestigio, gran estudioso del flamenco,  escritor de libros básicos como: “Málaga en el cante” y otros muchos, persona culta y elocuente, elegante, cordial y afectuoso, que se organizaron el I Concurso de Cantes de Málaga en el año 1962,  las Jornadas de Estudios Flamencos y los carteles de la Semana Mayor de Verdiales en 1963. En 1965,  la I Semana de Verdiales con pregones, conferencias, recitales y remates fiesteros con actuaciones de pandas de verdiales. 

Desde hace cuarenta años, todos los ochos de junio, en el aniversario de la muerte de Juan Breva, la Peña lo conmemora con su Moraga Flamenca. En ella, además de compartir mesa,  mantel, espetos y vino se comparte la afición y se nombran los nuevos socios, ritual que sigue al apadrinamiento, cuando el presidente, luciendo su sombrero de verdiales, va tocando las cabezas de los socios nuevos con la vara de alcalde de la Fiesta y diciendo las mágicas palabras oportunas.
El tesoro cultural que posee la Peña Juan Breva no es sólo el de la calidad de sus socios sino un fondo patrimonial adquirido a través del tiempo que se ha ido incrementando hasta ser uno de los más grandes inventarios de flamenco y que dispone de una colección gráfica (óleos, dibujos, biblioteca, documentación); esculturas y cerámicas, guitarras, vihuelas, fonógrafos, gramófonos y más de 3.000 discos de pizarra.
Tiene mucho que ver en todo ello su factótum  Salvador López Pérez, persona de grandes conocimientos flamencos y de grandes cualidades humanas,  y, cómo no, su actual presidente, Gonzalo Rojo, Gonzalo Rojo, visto por Guillermo Narbonaque se empeñó en ello consiguiendo en diferentes campañas de prensa y radio dar inicio a lo que se fundó en 1969: el Museo de la Peña Juan Breva. 

Gonzalo Rojo Guerrero es un hombre familiar y cercano,  periodista de gran tesón y entrega al mundo del flamenco con más de cincuenta años dedicados a “Oído al cante”, sección semanal en Diario Sur, con un programa en Radio Juventud del mismo nombre durante años y el titulado “Cante güeno”, en Radio Cadena Española; escritor de libros dedicados a su tema preferido: el Flamenco (investigación, biografías, etc.) Actualmente se siente muy interesado en la recuperación de la revista “Bandolá”, publicación de la Peña Juan Breva que no tuvo continuidad. Gonzalo es también nombre clave e impulsor del I Congreso Nacional de Actividades Flamencas, en 1969, y de sus posteriores ediciones. Manuel Fernández Maldonado, visto por Guillermo Narbona

Gracias al fundamento flamenco que une a los socios de la Peña Juan Breva, ha sido muy dilatada y fértil su vida y muchas y grandes personas las que han pasado por ella, tanto sus  presidentes, con nombres como Manuel Fernández Maldonado, con una encomiable labor en la peña, hombre de especial talante, buen aficionado al flamenco y dedicado profesionalmente a la crítica taurina, el desaparecido Alberto Cuevas Sicilia, Alberto Cuevas, visto por Guillermo Narbonaque fue presidente además de la Orquesta Sinfónica de Málaga, Manolo Jiménez Bravo, profesor amante y divulgador de  todo lo referente a nuestra cultura desde el Instituto Malaca, dirigido a los extranjeros, su insigne Perpetuo Consiliario Antonio Fernández Díaz “Fosforito , Pablo Franco y toda la entregada directiva Pepe Haro, Pepe Cueto, Antonio Ortega...como socios destacados: Antonio Mata, Gabriel González Sánchez, Francisco Padilla Robles, Manolo Segovia “El Botica”, Cati Casasola, Emilio García Espinar, los hermanos García Navas,  Emilio Villodres, hijo del legendario Antonio que tanta días de gloria flamenca le dio a la peña, y cómo Manuel Jiménez Bravo, visto por Guillermo Narbonano nombrar a los que han estado detrás de la barra, Cayetano y Fernando,  Rufino y Mari Carmen, Ángel de Álora, Pepe, Paco el de la Lola, Ramón y Chari, y a Guillermo Narbona Márquez, pintor que ha recogido la historia de la peña en su pintura naif.

La noche que se cerraba definitivamente el rincón de Ramón que albergó los últimos años las reuniones flamencas de la peña, fue una noche de esas con duende. Estuvimos para despedirla: Jesús González, mi compañero, mi tía, Virtudes Guzmán,  Antonio Oliver y Mari, Marcos y Milagros, Juan Bonela, Antonio Alarcón, Paco Roji, Pepe Gil y Ana Mari, el genial Pepito Vargas, Alfonso “El Mendaño”, Paco, Pepe Rodríguez, Pepe Romero, Manolo Raicero, Andrés “El Bombero”, José Soleá, Luis y Víctor Luque, y algunos, pocos, amigos de amigos. Desde una mesa compartida con Elena Galarza, poeta, y Alvaro García, el más paisano escritor, hice unas anotaciones que trascribo:
Lo que es fue y qué placer despedirlo con los amigos, con crianza de la Mancha y ese agrio regusto de los adioses que no se dicen nunca, que no se desean, que se provocan por el simple regusto de llorarlos. La peña está viva. Es el mismo corazón de Málaga, que parece que anda parado, y  late en el cante de Paqui Ríos por fandangos. Es su niña Marina en su regazo. Es la añeja serrana de Juan Bonela. Es El Álvarez. Es la guitarra primaveral de Paco Márquez. Es la fiel guitarra de Adolfo Martos Groos.
Luís Luque, Andrés "El Bombero", Mariví Verdú y José LuqueAquí, bebiendo la nocturnidad del día nueve, disfrutando la madrugada del diez de mayo por tarantas del Álvarez, por bulerías del Álvarez...ayer, cuando la tarde moría,/ sorprendían las estrellas/ tu boca junto a la mía...,no se hecha en falta el sol, sobra la magia.
La Peña Juan Breva y todos los que la amamos vivimos la construcción de su nueva sede con gran expectación. Un convenio con el Excmo. Ayuntamiento de Málaga la va ha hacer posible, muy cerca de la vieja sede del Callejón del Picador, en calle Ramón Franquelo, una nueva casa que albergará a la Peña y su  Museo y donde cabremos todos los amantes del Arte Flamenco que, sin duda, tenemos en  la Peña Juan Breva nuestro más antiguo y fiel altar.

María Victoria Verdú 
Publicado en la revista "Calle del Agua"

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1 Fundación Antonio Segovia Lobillo domingo 28 de noviembre de 2010 16:25:18
legado@fundacionantoniosegovialobillo.org
  Muy buenos recuerdos me trae esta Institución.
Un abrazo
 
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