Flamenco en Málaga
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SOBRE EL CAFÉ DE CHINITAS

En estos tiempos de euforia y de recuperación flamenca para Málaga, demostrado en ese importante evento que a todos nos ha sorprendido, “Málaga en Flamenco”, habría que pensar en rescatar este lugar mítico. Cuando en Málaga se están acometiendo obras públicas y museísticas de gran envergadura, la de recuperar para la historia de la ciudad y para la excelencia y dignificación del  arte flamenco “El Café de Chinitas” sería una actuación importante al tiempo que un gran acontecimiento cultural, social y turístico. Todo lo que Málaga necesita.

 En abril de 2006, estuvo en cartel, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, con carácter de estreno, el espectáculo del Ballet Nacional de España titulado “Café de Chinitas” que recreaba el ballet que  representó Encarnación López “La Argentinita” en el Teatro Falla, de Cádiz en 1932, con el asesoramiento de Federico García  Lorca. En 1933, lo estrenaría, en el Teatro Español de Madrid y en 1943, presentó en el  Metropolitan Opera House, una coreografía más completa de este ballet, que contaba con  los decorados de Salvador Dalí y la dirección de orquesta de José Iturbi, recorriendo con él toda Norteamérica. Este estreno reciente nos devuelve una vez más la imagen mítica del Café de Chinitas malagueño que ha pasado a la historia flamenca con ribetes de gloria  y de la que, después, se han ocupado poetas, narradores, compositores, pintores, guionistas, etc. que nos han dejado obras que afloran y se reproducen continuamente.
 El célebre café Café de Chinitas  estuvo situado en el primer piso de uno de los laterales de la pequeña plazuela del pasaje Alvarez,  junto a la plaza de la Constitución. Este pasaje y el  legendario café los construyó el empresario Antonio María Álvarez hacia 1856. De su historia se ha ocupado el periodista Julián Sesmero en sus “Encuentros con Málaga”  diciéndonos que “la planta era casi un círculo pentagonal... el escenario tenía dimensiones modestas y a sus lados se abrían seis palcos... carecía de camerinos... el piano quedaba a pie de escenario y el público se acomodaba entre mesas-veladores situadas con orden..”  También lo ha descrito Francisco Bejarano, en sus “Antiguos cafés de Málaga”, indicando que “predominaba el público modesto, integrado por gente de los pueblos, trajinantes, hortelanos y comerciantes... y en los palcos gente de jarana y bureo”, dándonos el dato de que el nombre del café lo tomó de un actor dramático que allí actuó con éxito, Chinitas. El periodista Gonzalo Rojo, en sus investigaciones lo  ha identificado por su nombre, Gabriel López, y ha aportado más datos como que tenía “un escenario alto, en cuyo centro y junto a la bocana había una columna de hierro que en algunos momentos de su última época sirvió para escenas tristes y de mal gusto”.
  El pintor Manuel Blasco, en “La Málaga a comienzos de siglo”, cuenta que lo frecuentó en 1916, y que ”por la tarde era reñidero de gallos..., al atardecer había cuadro flamenco y cátedra de cante jondo.. y a media noche empezaba el baile”. El flamencólogo Eusebio Rioja, en su obra reciente  “El Café de La Loba”, recopila todo lo que  se sabe sobre este café y analiza y aporta más datos como que “su ambiente era más heterogéneo que la imagen exclusivamente flamenca que se nos ha formado... ya que “los cafés cantantes eran en realidad cafés-teatro o cafés-concierto”. De los  escasos documentos que se conocen, el museo de la Peña Juan Breva, posee un artístico cartel impreso en seda que anuncia la programación  del Salón-Teatro Chinitas, para el 29 de agosto de 1896, con el que nos hacemos una idea muy completa de cómo era un espectáculo en este lugar donde destacaban sus bailes de carnaval.
 La fama de “El Café de Chinitas” no escapó a los viajeros extranjeros que nos visitaban como Havelock Ellis que lo describe, en 1907, con un aire romántico,  y Walter Starkie  que lo frecuentó en su última época. Las historias y anécdotas sucedidas en él son muchas como el legendario reto de baile entre La Mejorana y su rival La Rita, durante toda la noche. La Rita que se había quitado los zapatos, bailó hasta caer desmayada, muriendo dos días después. Su marido Paco el Guarrirro pasó desconsolado el resto de su vida. Más tarde, esta romántica historia la grabaría, en 1957, el malagueño Miguel de Molina, con el nombre de una copla inolvidable “Mi Rita bonita”.
Entre los numerosos artistas   del flamenco que por “El Café de Chinitas” pasaron destacan El Canario, Manuel Torres, Fernando el de Triana, La Trini, la Rubia y Don Antonio Chacón que debutó en 1887, cobrando 40 pesetas, el máximo caché de entonces. Lo hicieron también Diego el Perote, El Cojo de Málaga, El Pena,  Juan de la Loma, Cayetano Muriel Niño de Cabra y la Niña de los Peines. En 1920 cambió su nombre afamado por el de Salón Royal, reconvirtiéndose en un cabaret que la autoridad clausuró en 1937.
  En realidad, el Chinitas era un café teatro en el que daban toda clase de espectáculos no siempre flamencos. Se conoce, por ejemplo, que se celebraban bailes de máscaras y que la representación tradicional del Tenorio, que se hacía todos los años en su fecha, siempre terminaba a castañazos del público por el atuendo y la recitación de los intérpretes. En 1920, cambió su nombre afamado por el de Salón Royal, reconvirtiéndose en un cabaret que la autoridad clausuró en 1937.
 Pero la leyenda del Café ha trascendido a lo largo del tiempo.  Federico García Lorca adaptó el antiguo poema  sobre el Café de Chinitas y lo grabaría en 1931, acompañando al piano a “La Argentinita” en sus “Cantares populares”: “En el Café de Chinitas/dijo Paquiro a su hermano...”. Después vino el ballet que ahora se ha repuesto con éxito.  El poeta malagueño José Carlos de Luna, publicó en 1942, su célebre poema “Café de Chinitas”. En 1958, Antonio Molina, protagonizó una película de gran éxito “Café de Chinitas”. Los pintores nos han dejado su imagen legendaria, entre ellos Picasso, Roberto Domingo. F. Gil Díaz, Manuel Blasco y Guillermo Narbona. En 1985, en el Teatro Alameda de Málaga, se estrenó la obra “Café de Chinitas”, de Jacinto Esteban, que evocaba el ambiente de este recinto. En 1986, el Ayuntamiento malagueño colocó en el lugar donde estuvo una placa que dice así: “Aquí estuvo el Café Cantante de Chinitas, que fue parte esencial del alma festiva de Málaga, y escenario del inmortal cante de Federico García Lorca..”         

Jesús Asensi Díaz 

(Artículo publicado en  SUR  el  26.4. 2006 y revisado)

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1 inmaculada jueves 1 de marzo de 2012 20:42:18
inma_guindy@hotmail.com
  Hola soy una chica aficionada al flamenco keria saber si aun esistia el cafe de chinitas y si aun se podria vasitar espero respuesta muchas gracias
 
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